COMETA

jueves, 15 de abril de 2010

CUENTO "¿POR QUÉ EL AGUA DEL MAR ES SALADA?


Había una vez una niña llamada Clara que era muy pobre. Tan pobre que apenas tenía un cacho de pan para comer.

Un día, mientras estaba en el bosque buscando moras, se puso a llorar desesperada. Una viejecita se le acercó y le preguntó:

- ¿Por qué lloras chiquilla?
- Soy muy pobre y hace días que no como- le contestó.
- No llores. Toma esta bolsa mágica. Cuado necesites alguna cosa ábrela y dí: "BOLSA, BOLSITA, BOLSERA, DAME LO QUE YO QUIERA". Ella te lo dará, pero no te olvides de decir: "BOLSA, BOLSITA ENCANTADA, CIÉRRATE Y PARA".

Al llegar a su casa, Clara abrió la bolsa y deseó, con todas sus fuerzas, tener la suficiente comida para no pasar hambre nunca más. Pronunció las palabras mágicas y, al momento, tuvo una mesa llena de alimentos y su casa humilde se rodeó de unha huerta con tomates, lechugas y árboles frutales.

Clara no necesitaba nada más para vivir, así que dijo:

- "BOLSA, BOLSITA ENCANTADA, CIÉRRATE Y PARA".

La bolsa paró y Clara nunca más pasó hambre. La fama de la bolsa se extendió por los alrededores.

Un día un capitán de un barco, que era muy ambicioso fue a casa de Clara a pedirle la bolsa prestada y esta se la dió.

Luego el capitán embarcó en su navío. Tenía que ir a un país muy lejano a comprar un cargamento de sal y, cuando ya estaba en alta mar, pensó:

- "Será mejor pedírselo a la bolsa, así llenaré antes el barco y me haré rico".

Sin dudarlo, pronunció las palabras mágicas.

- "BOLSA, BOLSITA, BOLSERA, DAME LO QUE YO QUIERA".

De la bolsa comenzó a salír más y más sal, muchíiiiiiiiisima sal.

El barco se fue llenando de tal manera que se estaba hundiendo mientras, el capitán, asustado, le ordenaba a la bolsa parar, pero ¡no recordaba las palabras mágicas!.

- "¡Ya vale maldita bolsa no quiero más!- gritaba como si estuviera loco.

Pero la bolsa no paró. El barco con tanto peso se hundió en el fondo del océano, llevando consigo la bolsa que no paraba de hechar sal.

Y AÚN SIGUE LA BOLSA EN EL FONDO DEL MAR HECHANDO SAL Y MÁS SAL. ESA ES LA RAZÓN DE POR QUÉ EL AGUA DEL MAR ES SALADA.
Cuento popular de Estonia


Related Posts with Thumbnails