Más bien alto, peinado como un erizo, descuidado en el vestir, escritor sin lectores, decía llamarse Señor Pierre. Pero los niños descubrieron enseguida ¡que era una bruja!.
Del encuentro entre el Señor Pierre y los niños nacieron estos cuentos. Historias fantásticas y divertidas que no han sucedido nunca, ni pueden suceder jamás.
Te presento la historia de Sadko, un hombre que se dedica a tocar la cítara (un instrumento de cuerda de la familia del láud y que procede de la India).
Se que esta historia te va a encantar y te quedarás con ganas de más. Tranquil@, todo llegará, habrá más cuentos de la calle Broca.
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